El 1 de enero de 2016 entró en vigor el nuevo Sistema de Valoración de Daños a las personas en accidentes de circulación, conocido como Baremo de Tráfico, que venía a sustituir al anterior sistema, que databa de 1995, con el fin de equiparar las cuantías indemnizatorias al resto de los países europeos, y que es de aplicación para todos los siniestros acaecidos a partir del 1 de enero de 2016.

¿Cambios positivos en el nuevo baremo de tráfico?

A modo de resumen, el nuevo Baremo favorece los casos de grandes lesionados y fallecidos, introduciéndose conceptos susceptibles de ser indemnizados, y aumentan las cuantías indemnizatorias para las víctimas y sus familias.

Sin embargo y tras un año y medio en vigor, la aplicación práctica del nuevo Baremo ha demostrado que los grandes perjudicados por la reforma han sido los lesionados leves, y en concreto y sobre todo, los casos de accidentes con lesiones consistentes en, como se denomina en la nueva normativa, traumatismos menores de la columna.

Dicho de otro modo, los ya famosos “esguinces cervicales”, lesión sufrida por la inmensa mayoría de los accidentados de tráfico, siguen siendo, y ahora más que nunca, los menos reconocidos por las compañías de seguros y los peor indemnizados. El nuevo Baremo obliga a que se den una serie de requisitos sin los cuales estas lesione, serán difícilmente reclamables a las compañías, por no decir que imposible.

Novedades del Baremo de Tráfico 2016 para reclamar las indemnizaciones

Como hemos apuntado, el Baremo 2016 ha introducido una serie de requisitos que deben recabarse si queremos que la reclamación de la indemnización prospere con garantías. Nuestra experiencia nos demuestra que en estos meses las indemnizaciones ofertadas por las aseguradoras han sido mucho menores.

Es por ello que ahora más que nunca se hace necesario que la víctima de un accidente de tráfico esté convenientemente asesorada por abogados especializados que conozcan el nuevo Baremo y que indiquen a los lesionados cómo se reclama, qué documentos hacen falta y los plazos y requisitos para garantizar el éxito de la reclamación frente a la aseguradora.

Las novedades más importantes que se establecen en el nuevo Baremo para reclamar por un accidente de tráfico y que deben tenerse en cuenta son las siguientes.

  • La culpa o responsabilidad del contrario debe estar claramente acreditada. Para ello necesitaremos bien un parte amistoso bien rellenado donde aparezcan todos los datos, firmado por el contrario, o bien un parte de accidente o Atestado levantado por la Policía o la Guardia Civil, a quienes debe llamarse siempre que se pueda. Conviene también sacar fotografías del lugar del siniestro y de los daños en los vehículos, y recabar los datos de testigos del accidente que puedan corroborar nuestra versión del siniestro.
  • Es necesario acudir a urgencias o a un centro médico antes de las 72 horas posteriores al accidente. Si somos atendidos por los servicios de emergencias, deberemos acudir igualmente, asegurándonos de conservar ese parte de primera asistencia. El informe médico inicial debe contener todas las lesiones que hayamos sufrido, y si falta alguna, deberá acudirse a urgencias de nuevo, puesto que todo lo que no aparezca en los informes emitidos en el plazo de 72 horas no podrá reclamarse. La compañía de seguros alegará que no hay nexo causal entre el siniestro y las lesiones sufridas y la reclamación puede complicarse o hacerse inviable, según el caso.
  • Para reclamar indemnización por lesiones es necesario hacer tratamiento rehabilitador, el cual debe comenzarse antes de que pasen 15 días desde el accidente. Para ello debemos contar con asistencia de un abogado que nos indicará donde acudir, evitando acudir a los centros designados por las propias aseguradoras, cuyos tratamientos no suelen ser todo lo completos que necesita el lesionado y que en ocasiones ni siquiera facilitan el informe de alta, remitiéndolo directamente a la compañía, causando una grave indefensión a la víctima.
  • En el caso de los esguinces cervicales, será necesario, según el Baremo, contar con una “prueba concluyente” de existencia de la lesión. Necesitaremos radiografías o resonancias que acrediten la existencia del daño, y sobre todo, que en caso de existir secuelas nos aseguremos que las mismas se hacen constar en los informes de alta médica.
  • Las compañías de seguros siguen negando el nexo causal si los daños materiales son escasos. Es importante que nos aseguremos de que se peritan los mismos correctamente y si no han sido de gran entidad, hagamos una pericial biomecánica para acreditar la existencia de los mismos. Un abogado especialista nos indicará como proceder en estos casos para garantizar que la reclamación prospere.

Novedades en la indemnización por fallecimiento

Los casos de grandes lesionados y fallecidos en accidentes de circulación son las víctimas más favorecidas por el nuevo Baremo 2016, introduciéndose nuevos conceptos y aumentándose las cuantías de las indemnizaciones, como respuesta a una demanda que desde hace años se venía solicitando tanto por las asociaciones de víctimas como por el colectivo de abogados dedicados a su defensa.

La principal novedad en el caso de los fallecidos es la introducción de nuevos beneficiarios que no se contemplaban en la anterior normativa, y aumentan las cuantías indemnizatorias para cada uno de ellos.

Así, aparece la figura del allegado, que responde a las nuevas circunstancias familiares existentes en nuestra sociedad, como los casos de parejas de hecho no inscritas en el registro, o los hijos de padres divorciados que viven con la nueva pareja de uno de sus progenitores, es decir, personas con un especial vínculo afectivo con la víctima fallecida.

El cálculo de las indemnizaciones por fallecimiento se contempla dividido en tres grupos: El perjuicio personal básico, recogido en la Tabla 1.A, el perjuicio personal particular, recogido en la Tabla 1.B, y el perjuicio patrimonial, recogido en la Tabla 1.C

El perjuicio personal básico contempla una cantidad fija a percibir por cada perjudicado por el fallecimiento de la víctima, mientras que el perjuicio personal particular se añade a lo anterior y va a calcularse en función del grado de dependencia económica que tiene cada perjudicado con el fallecido, con una serie de especificaciones para cada caso.

En cuanto al perjuicio patrimonial, contempla una indemnización por los daños patrimoniales sufridos por los perjudicados a causa del fallecimiento de la víctima, introduciéndose nuevos conceptos como el lucro cesante y el daño emergente.

¿Necesito abogado para reclamar mi indemnización de acuerdo con el Baremo 2016?

Rotundamente SÍ. Con las nuevas novedades introducidas por el Baremo de Tráfico 2016, se hace absolutamente indispensable que la víctima esté bien asesorada por especialistas. Es un error acudir al abogado particular cuando hemos tratado de negociar con el seguro, porque se dan pasos equivocados por desconocimiento que pueden hacer inviable la reclamación.

En ACCIDENTES LEGAL contamos con el equipo de profesionales mejor preparados que llevan muchos años defendiendo los intereses de las víctimas de accidentes de tráfico. Contamos con abogados, laboralistas, peritos médicos, tramitadores y reconstructores de accidentes ofreciendo un servicio legal, técnico y médico a las víctimas para que solo se ocupen de recuperarse.

Además gracias a la cobertura por defensa jurídica incluida en la póliza de seguro los honorarios del abogado particular que designemos pueden salir a la víctima gratis en todo o en parte, dependiendo del límite de dicha cobertura en cada caso.